Detrás del porteo
Vidas perdidas, política y dinero
Avalanchas que han costado la vida de más de una decena de personas, lesiones, acoso… ¿Por qué permiten esta situación las autoridades de uno y otro país?

Las ONG que trabajan en la zona y los pocos datos que hay a ambos lados de la frontera apuntan en la misma dirección: por dinero. Por el beneficio económico de España y Marruecos.

Según Haizam Amirah Fernández, investigador del Real Instituto Elcano, el comercio atípico supondría el 30% de las exportaciones legales de España a Marruecos, lo que se tradujo en 1.560 millones de euros en el año 2012. De la misma forma, un estudio de la Universidad de Granada de 2010 señala que el 46% de las importaciones de Ceuta se convierten en exportaciones para el país vecino: es decir, en más de 400 millones de euros anuales.

45.000 personas viven de forma directa del porteo y 400.000 se benefician de manera indirecta

Así, mientras que en el resto de España, excepto en las islas Canarias, se utiliza el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) para gravar los productos y servicios con porcentajes que oscilan entre el 4% y el 21%, no es el caso de las ciudades autónomas. Ceuta y Melilla tienen un régimen fiscal especial y se sirven del Impuesto sobre Producción, Servicios e Importación (IPSI), que utiliza gravámenes de entre el 0,5% y el 10%. Tal y como recoge el último informe de la APDHA, en los presupuestos de Ceuta, el 25,7% de sus ingresos provinieron en 2015 del IPSI a las importaciones, que posteriormente se convertirían en exportaciones al reino alauí.

Cifras similares maneja el Consejo de Economía español. Según datos de 2005, el comercio atípico sostenido por las personas porteadoras generaba cerca de 1.000 millones de euros anuales para Ceuta y Melilla. En el mismo sentido apuntan los datos de la Cámara de Comercio Americana de Casablanca, que reflejan que 45.000 personas, de ellas el 75% son mujeres, viven de forma directa de esta actividad, además de las 400.000 que se benefician de manera indirecta.

Mujeres portean, invisibilizadas tras un muro en la frontera Un muro invisibiliza el porteo en la frontera de Ceuta con Marruecos.
El dinero invertido en mordidas para sobornar a policías asciende a 90 millones de euros anuales, según Al-Ayam.

A ello hay que sumarle el dinero invertido en mordidas. El semanario marroquí Al-Ayam sostiene que la cantidad dedicada al soborno de policías de Marruecos para que permitan realizar esta actividad asciende a los 90 millones de euros anuales, según datos recogidos por la APDHA. En la misma línea de corrupción apunta un reciente informe del parlamento de Marruecos, que alerta de que cerca de 1.000 vehículos utilizados para el contrabando cruzan la frontera con Ceuta, muchos de ellos propiedad de funcionarios aduaneros. El responsable de Aduanas del país, Nabil Lajdar, confirma en el documento que 24 agentes fueron sancionados por irregularidades en 2018, que se suman a los 14 multados en 2017.

Según datos de la Delegación del Gobierno de Ceuta, desde la apertura del paso fronterizo del Tarajal II en febrero de 2017 hasta abril de 2018, el tráfico de mercancías ascendía a 13.250 toneladas, transportadas por un total de 277.703 porteadores. Sin nuevos datos oficiales de 2018, la misma Delegación hace una estimación de que en todo 2018 pasaron como porteadoras cerca de 480.000 personas, una media de 2.500 al día.

Centenares de mujeres porteadoras guardan cola en la frontera para pasar a Ceuta Centenares de mujeres porteadoras guardan cola en la frontera para pasar a Ceuta.
Una excepción en Schengen para permitir el porteo

Que tantas personas participen de este comercio alegal ha supuesto también que miles de ellas emigren al norte del país. El acuerdo Schengen supuso la creación de un espacio común en el que los ciudadanos que entren por una frontera exterior o residan en uno de los países firmantes del convenio puedan circular con libertad. Este contempla una excepción en Ceuta por la que los ciudadanos de la wilaya de Tetuán pueden entrar en la ciudad autónoma sin necesidad de visado, solo con un pasaporte en vigor. La condición es que no pueden pernoctar, es decir, que deben abandonar el territorio español antes de que anochezca. Estas personas entran en condición de trabajadores o compradores transfronterizos, como es el caso de las porteadoras.

Esta excepción ha supuesto un incremento demográfico notable en la wilaya, originando que miles de personas, como la misma Khadija, abandonen su residencia en otras ciudades marroquíes como Fez o Casablanca para trasladarse a este territorio y poder conseguir un pasaporte con el que poder realizar trabajos transfronterizos. Según un informe de la Alta Comisión de Marruecos recogido por la APDHA, la población se incrementó en un 13,2% en todo el país de 2004 a 2014. En el caso de la provincia de Tetuán, este crecimiento fue del 15,1%, casi dos puntos por encima.

Interior del polígono del Tarajal. Interior del polígono del Tarajal.

Para la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, la razón está clara: la situación de excepcionalidad que supone que sus ciudadanos no necesiten un visado para ir a Ceuta para trabajar o comprar y puedan realizar un trabajo transfronterizo. Esto provoca, según la APDHA, que la población del interior de Marruecos se sienta atraída por la idea de migrar a localidades de la región tetuaní. Lo confirma Yasmin, una mujer que se trasladó desde el sur del país a Tetuán para poder conseguir el pasaporte y ganar dinero para sacar adelante a sus hijos. “Si quería trabajar, tenía que venir y empadronarme en Tetuán”, apunta.

Vidas perdidas y sin soluciones políticas en el horizonte

A pesar de que desde las ONG se ha instado reiteradamente a cambiar la situación para proteger la vida de estas mujeres y respetar los tratados de derechos humanos, la posibilidad de que haya una solución política al problema parece muy lejana. Tras la publicación del informe monográfico sobre porteadoras de la APDHA, sus investigadoras se lo remitieron en mayo de 2017 a todos los grupos parlamentarios del Congreso. Según confirma la ONG, solo PSOE y Podemos recibieron a sus representantes para tratar el tema y Ciudadanos les envió una carta haciendo acuse de recibo. Del Partido Popular no obtuvieron respuesta.

Una mujer carga su carro antes de entrar en el polígono para buscar la mercancía. Una mujer carga su carro antes de entrar en el polígono para buscar la mercancía.
El 19 de noviembre de 2018, Pedro Sánchez y Mohamed VI se reunieron para mejorar la relación entre ambos países. No trascendió ninguna decisión sobre porteadoras.

A partir del informe, Unidos Podemos presentó una proposición no de ley en la Comisión de Interior con diversas consideraciones, entre las que se encontraba que se iniciase un diálogo con Marruecos para regular la situación de las mujeres porteadoras de Ceuta y Melilla. Durante el Gobierno de Mariano Rajoy, ese diálogo no existió. Sin embargo, el 19 de noviembre de 2018, Pedro Sánchez, ya como presidente del Gobierno, se reunió con Mohamed VI para mejorar la relación entre ambos países. Trataron cuestiones migratorias e incluso deportivas, pero no trascendió ninguna decisión sobre porteadoras.

Para Maribel Mora, senadora de Podemos que ha trabajado en la frontera sur, la solución es política. “Si esto no se ha solucionado es porque no ha habido interés político”, señala. El diputado socialista David Serrada, entrevistado por eldiario.es en mayo, sostenía lo mismo: "Es una solución política. El Gobierno debería sentarse con el reino de Marruecos y establecer los acuerdos y los convenios oportunos y tendría que atacar el problema en origen, fomentando el desarrollo en Marruecos para que esta situación no vaya a más”.

Un grupo de mujeres espera para recoger sus bultos en una de las naves del polígono. Un grupo de mujeres espera para recoger sus bultos en una de las naves del polígono.
Igual que hay una regulación para trabajadoras transfronterizas, también se podría intentar hacer una regulación específica para ellas

Después de que el PSOE criticase firmemente la situación de estas mujeres y expresase que desde la oposición no podían hacer más, eldiario.es ha intentado recabar en numerosas ocasiones la versión de la nueva delegada del Gobierno de Sánchez en Ceuta, Salvadora Mateos, pero no ha recibido respuesta. De la misma forma, ha intentado conseguir la versión de las autoridades marroquíes a través de su embajada en España, que tampoco ha contestado a la petición.

Para Mora, la solución reside en establecer acuerdos con Marruecos para ordenar esta actividad y la situación de estas mujeres. “Igual que hay una regulación para trabajadoras transfronterizas, también se podría intentar hacer una regulación específica para ellas”, indica.

Interior del polígono del Tarajal. Interior del polígono del Tarajal.
Todo trabajador tiene derecho a trabajar en condiciones justas y equitativas que respeten su salud, seguridad y dignidad

"Esto es un problema que no afecta solo a España, sino al conjunto de la Unión Europea, y creemos que la UE tiene que tomar cartas en el asunto”, defendía Serrada. Sin embargo, Europa no acaba de pronunciarse. En junio de 2017, la APDHA llevó la misma campaña al Parlamento Europeo y los eurodiputados Miguel Urbán, Marina Albiol y Florent Marcellesi presentaron hasta tres preguntas sobre la situación de estas mujeres ante la comisión de Libertades, Justicia e Interior y de Derechos Humanos de la Eurocámara.

El comisario de Migración, Dimitri Avramopoulos, reconocía en su respuesta que, según el artículo 31 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, “todo trabajador tiene derecho a trabajar en condiciones justas y equitativas que respeten su salud, seguridad y dignidad”. Sobre la situación de las mujeres porteadoras en Ceuta, Avramopoulos apuntaba al Gobierno español que las autoridades nacionales “son las responsables de valorarlos”. En otra respuesta, la Comisión Europea también esquiva su responsabilidad. “La situación en el paso fronterizo el Tarajal II es una cuestión que se aborda a nivel bilateral entre España y Marruecos, y no ha entrado hasta ahora en el orden del día de las conversaciones entre la UE y Marruecos”, aseguraba.

Mujeres esperan a otras compañeras antes de entrar en el polígono para portear. Mujeres esperan a otras compañeras antes de entrar en el polígono para portear.
La realidad es que las porteadoras siguen sin ser consideradas trabajadoras

La realidad es que las porteadoras siguen sin ser consideradas trabajadoras, las dimensiones y el peso máximo del bulto establecidos recientemente no se respetan, tienen que orinar en la calle porque no existen baños públicos, ni fuentes de agua, ni zonas de sombra, ni una aduana comercial que regule una actividad comercial para hacerla legal y digna.

Ignoradas por dos países que recaudan millones de euros a su costa, Khadija, Malica, Jamila, Fátima y Shamma seguirán arriesgando su vida a diario cargando decenas de kilos para poder mantener a su familia. Con 30, 50 o 60 años, con lesiones en las piernas, discapacidades reconocidas o enfermedades cardiacas, seguirán durmiendo en el suelo cerca de la frontera para garantizar que al día siguiente vuelven a casa con el dinero suficiente para poder sobrevivir. Safia, Bossra, Zhora, Soad, Touria, Karima, Ilham, Souad y Batul, invisibles y condenadas a ser olvidadas tras morir en un sistema en el que, denuncian las ONG, ellos se enriquecen a riesgo de la vida de ellas, no podrán hacer lo mismo.